Proyectos Cultura General

¡Llegaron los dinosaurios!

Hay ciertos elementos en la infancia que se repiten: miedo a la oscuridad, peleas entre hermanos o, por ejemplo, la curiosidad por los dinosaurios. En casa no habíamos hablado nunca de ellos, hasta que un día de estos “entraron por la puerta sin golpear”. Hace justo tres semanas, mi hija pequeña dijo que ella no se iba a casar “porque de mayor se iría a cazar dinosaurios”. Se me ocurre que al paso que vamos, va a ser casi lo mismo una cosa que otra 😀
Aquello me dio mucha risa. Unos días después la hermana mayor llegó con libros del colegio. Le gusta sorprendernos, el día que los llevan a la Biblioteca, eligiendo un libro para cada miembro de la familia. Y esta vez había traído un libro de dinosaurios para su hermana. Comenzamos a leerlo juntas, y surgió entre ellas la fantasía de ser paleontólogas y hacer excavaciones. Les dije: “Y por qué no lo hacemos ahora mismo”. Gritaron y saltaron de ilusión. Estuvieron listas diez veces más rápido de lo que suelen estarlo para salir a otros sitios.

Su abuela les había traído hace más de un año, unas camisetas con un dibujo de dinosaurios, que ya ni recordaba que estaban en sus armarios (curiosamente ellas sí). Así que les vinieron genial para completar la fantasía. Cuando estuvimos listas, marchamos en bicicleta con un pincel de pared y una palita de jardín. No hicieron falta muchos más atrezos.

Ya en el lugar casi desentierran una columna de dinosaurio, menos mal que solo era una raíz 😀 A cambio encontraron un “escarabajo unicornio” (según ellas) que fue todo un aliciente a esta tarde divertida.

La verdad es que pasamos un ratito genial. Ellas excavando y yo recordando. Se ve que esto de excavar es típico en los niños. Yo no buscaba dinosaurios cuando era chica. Recuerdo que excavaba buscando llegar al centro de la tierra. Tenía fantasías con encontrar una ciudad perdida allí abajo. Por alguna razón recuerdo aquellas excavaciones muy vívidamente. Podría decir el lugar en el que excavaba, con qué, con quién estaba, el momento del día, el clima. Con la mala memoria que tengo para todo, me sorprenden tantos detalles.

La neurociencia dice que los recuerdos más vividos suelen estar asociados a emociones, cuanto más tiempo haya pasado, más intensas se suponen las emociones vividas. No sé si este rato tan bueno que pasamos juntas, con las niñas, habrá generado en ella las mismas emociones que tuve yo en su día. Pero creo que mereció la pena vivirlo.

También pensaba en lo fácil que es armar paseos cuando surgen de sus propios intereses. No hay reclamos, resistencias, tires y aflojes. A cambio hay ilusión, aprendizaje, alegría y memorias que fortalecen los lazos.

El libro que estamos leyendo sobre Dinosaurios está realmente bien escrito. Nos resulta informativo y  bastante atractivo para estas edades (con lo difícil que es el tema). Leyendo hemos descubierto que uno de los paleontólogos que encontró el primer huevo de dinosaurio en la Patagonia, es el abuelo de una compañerita del colegio de mi hija mayor. Aunque ha pasado ya sus 90 años, conserva muchos restos fósiles en sus casa y le encanta compartir sobre los dinosaurios con los niños. Esperamos poder visitarlo pronto, las niñas aguardan esa visita con muchísimas ilusión.

Afrontar la imaginación, la espontaneidad, los intereses y las fantasías de los peques, muchas veces es fuente de fricciones y cansancio en la convivencia entre adultos y niños. Sin embargo, creo que a veces es bueno dejarnos llevar por estas ideas locas: “¿Quieres excavar y encontrar un dinosaurio? ¡Vamos! ¡Intentémoslo!”. La fantasía e imaginación, la espontaneidad, los intereses de los niños, pueden abrir grandes ventanas de experiencias y aprendizaje en familia. ¡Animemonos a un día desestructurado, donde mande la imaginación de los chicos!

 

You may also like

2 Comments

  • Yiniva

    Buenísimo este post. Me encanta cómo nos muestras como con pequeños detalles se puede potenciar la imaginación y cretividad de los niños. Aún no soy madre, tengo una hermana menor y trabajo con niños, pero aprendo mucho con tu blog. Saludos desde Panamá.

    7 mayo, 2018 at 6:14 pm Reply
    • schoolandhome

      Que guay Yiniva!!! Me invitas con tus palabras a seguir compartiendo!!! 😉
      Un abrazo para Panamá!
      Viví 3 meses allí colportando. Tenía 24 años entonces. Lo recuerdo con muchísimo cariño!

      10 mayo, 2018 at 6:29 pm Reply

    Leave a Reply