Ceremonias para amar

¿Bicicleteada solidaria?

Cada año intento hacer algo especial para el cumple de las nenas. Pero esto no es de ahora, en mi infancia la que organizaba mis cumpleaños era yo. Ahora comprendo que mi madre tenía muuucha paciencia 😀

Creo que se trata de una pulsión de vida muy fuerte, un llamado a celebrar cada ocasión especial como un recordatorio de que estoy viva y que amo vivir.

Pero me encuentro con la paradoja de que los cumples cada vez me gustan menos. Se transforman en una fuente de mucho gasto familiar y por otro lado, en ciertas latitudes, en una competencia por ver quién hace mayor despliegue de maravillas de cotillón. Si bien este no es el caso por estas tierras, la vida está cara en Argentina, hay una situación muy inestable económicamente y se ve cada día más necesidad. Pensé que hacer un cumpleaños era una buena ocasión para agradecer a Dios, y hacerlo ayudando a otros.

Le plantee a Amy esta idea, y voilà (vualá), encendió el milagro. La generosidad no es fácil en los niños, y los regalos suelen apetecer mucho. Pero ella es sensible a la necesidad y la ve a diario. Con lo que se prendió fácilmente y comprendió que esta podía ser una buena decisión.

La propuesta de cumple fue una Bicicleteada solidaria.

Si quieres intentar un día una de estas fiestas, te cuento el paso a paso! 😉

  1. Enviamos una invitación digital a las familias. Un formulario de Google Docs donde estaba la lista de materiales que necesitaban un grupo de niños muy pobres de un pueblo cercano, que merienda cada semana en un cuartito humilde de la iglesia, esta actividad se llama “copa de leche”.
  2. Los invitados no tendrían que traer regalo, sino apuntarse en esta lista de sugerencias  para traer a estos niños.
  3. El resto rodó muy fácil. Una bolsa de pic nic para cada niña invitada y un juego de pistas para seguir con las bicicletas.

Así, las amigas vinieron con sus bicicletas y recorrieron una vía aeróbica de 3 km hasta llegar al tesoro escondido (las viandas dentro de un baúl de tesoro: Una caja forrada 😉 )

Este es un ejemplo de las pistas que siguieron. El tesoro, por supuesto, estaba guardado por un pirata muy generoso que solo daba el tesoro a los que pasaban la prueba de compartir.

Hicimos un par de juegos que requerían la colaboración de todas y finalmente consiguieron ganar el tesoro: su bolsa de pic nic para cada una. Muy sencilla pero apetecible 😛

 

Sandwiches

Manzana

Palomitas

Monedas de chocolate

Zumo

 

 

 

 

Sin que falte el maravilloso pastel de cumple a tono con el tema (gracias al cielo por las amigas pasteleras ;))

 

Fue un cumple sencillo pero muy feliz. Amy tuvo un regalo especial de sus papis en casa, pero les aseguro que la sensación de satisfacción en su cara cuando llegaban las cosas para los niños fue mayor que la de los típicos presentes de cumpleaños.

¡La generosidad se contagia, pero también se estimula!

         

Nota: En la foto derecha las dos cajas de regalos que conseguimos para los niños de la “copa de leche” 😀

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